Cuando todo brille

  En 1970 un ignoto y olvidado profesor desafió a sus estudiantes a realizar una  serie de acciones que cambiaran para siempre el curso de la historia. Por supuesto, la definición de ese cambio sería en gran medida parte de la respuesta. Alguien se acercó a una flor de la que pronto salió una abeja y señalo la porción de energía que existe en el aleteo, otro alumno convocó a los demás a armar una ronda y sostuvo su respiración durante casi dos minutos hasta que estalló en una profunda y desconsolada bocanada, una última y tímida señorita que se guarecía detrás de un holgado sobretodo hizo crujir de una patada un pequeño cajón de frutas y lo llenó de bollos de papel que logró, sacandole hojas a su cuaderno. Luego, encendió un fósforo y lo arrojó.

  ¿Perfo o no perfo? La tendencia de este mundo que hambriento fagocita la singularidad se ha hecho vigente una vez más. Se arrincona la sensación de un arte irrepetible junto a aquél grupo de iniciados que se enteraron a tiempo. En estos últimos meses decenas de instituciones programan acciones que ponen al cuerpo en el centro de la escena y la pregunta se multiplica: ¿qué diablos es una performance?.

  Proponemos que poner en relieve una trama específica sí lo es, por ejemplo, boicotear con ganas el consenso en el que todos repetimos a diario comportamientos mezquinos y predecibles. El arte desde siempre ha sido compinche de la más inquieta pregunta filosófica. Poroso y permeable al coraje, en la cercanía de un grupo diverso de experimentadores seremos fieles del deseo de una reinvención permanente, aventurándonos junto a ellos rumbo a un confín incierto.

Leopoldo Estol

 

 

 

Los convidados a llevarnos lejos en este pequeño y fugaz ciclo de invierno fueron:

Lunes 6 de julio

Muriel Bellini dibuja casi tanto como respira. Traza lineas sobre el papel que se acumulan con la exuberancia de un bosque. Es una mujer de una vitalidad única cuya misión es cuidar y dibujar el mundo sin resquemores.

Los primeros pasos de Lux Lindner se pueden rastrear en las inmediaciones de una Olivetti cuyas teclas presiona como poseído. Su nombre forma parte de ese gran juego en el que ha moldeado un mito propio, aquél que lo une con Alejandro Xul Solar, otro notable inventor de tradiciones. En la mente de Lindner los colores, las proclamas y la herencia -entendida como bagaje cultural de sus antecesores- se revuelven a gran velocidad pero sin por eso privarlo de momentos de silenciosa observación.  Deglutir una estética para regurgitar un mundo mejor, o al menos, uno más fantástico y provocador. Lux Lindner participa en este ciclo por gentileza de la Galería Nora Fisch y reconoce en el disparate una fuerte de energía inagotable.

 

 

 

 

Miércoles 8 de julio

Diego Melero se formó estudiando dibujo, derecho y se graduó como sociólogo en 1986. Sus obras generan entornos teóricos en donde se instalan ríspidos dilemas que buscan sintentizar aspectos problemáticos de la sociedad actual. Si bien sus esquemas son exigentes, éso no hace menguar su manera de llegar a nosotros, siempre cálida, desplegando una materialidad inesperada que roza lo real con la luz de sus ideas. En esta ocasión nos llevará hasta una coqueta reunión de consorcio donde acaudalados propietarios de campos debaten sobre  inciertas (¿cuándo no?) perspectivas industriales.

Ignacio Mendía es egresado de la Escuela Malharro de Mar del Plata, ciudad  donde vive desde los 4 años. En el 96 a través de un grupo de teatro se acerca a la escena de la poesía. A partir de sus experiencias en ese colectivo redimensiona su búsqueda, atravesando sus palabras con un humor ligero que potencia un estilo chispeante y entusiasta. Ha mostrado obras en el Museo MAR, en la casa de Victoria Ocampo conocida como Villa Victoria, en la Galería Sly Zmud y -también- ha participado desde la gestión en espacios independientes de la escena atlántica, Mundo Dios y La Harinera Arte. Para Cuando todo brille preparó una baraja que, a la manera de las gitanas, le ayudará a ver más allá. En compañía de la Polilla Corazón, Mendía sorprenderá a los presentes ofreciendo nuevas revelaciones.

 

 

Martes 14 de julio

Aidana Rico Chávez estudió en el Instituto Superior Armando Reverón de su Caracas natal, donde con el pasar de las materias comenzó a practicar la docencia a través de una confluencia singular: espacio público, dibujo y performance. Ha tenido oportunidad de viajar asiduamente participando de festivales en Chile, Uruguay, Irlanda o uno, muy reciente en Canadá, donde su trabajo fue muy celebrado.
Por sobre todo, trata de incentivar la reciptividad de las personas, generando e intensificando los lazos durante sus obras. Lleva un cuidado registro de la historia de la disciplina en http://performancelogia.blogspot.com.ar

Eduardo Ferrer es conocido sencillamente como "El Chueco". Querido y apreciado entre sus pares por ser uno de los representantes más prolíficos de la escena musical tucumana. Es compositor, cantante e intérprete dramático recibido en la Universidad de su provincia. Desde el 2002 vive y convive en Buenos Aires donde desarrolla sus proyectos, formó y forma parte las bandas: Monoambiente, Klemm, Farber y los traductores, Luciana Tagliapietra, Posavasos, Los labios, El asesino del romance y Diosque.

Cuando todo brille es, a su vez, título de un cuento de Liliana Heker. ¡Salió genial!